El Carlos Belmonte volvió a ser escenario de un golpe duro para el Albacete, que encajó un 1-4 frente al Mirandés y acumula ya 13 goles en contra en apenas cuatro jornadas de liga. La derrota supuso la tercera consecutiva para el conjunto manchego y dejó al equipo muy tocado en el inicio de la temporada.
El entrenador Alberto González, sancionado y obligado a seguir el encuentro desde una cabina, valoró lo ocurrido en la rueda de prensa posterior. Explicó que “creo que hemos jugado bien, pero nuestra inconsistencia defensiva y el nulo acierto de cara a portería… Atrás estamos concediendo mucho y hemos permitido que el rival se plantara demasiadas veces ante el portero”.
El técnico reconoció su inquietud por la fragilidad mostrada: “Nos han superado. Nos han hecho cuatro goles porque concedemos muchas facilidades. Estamos trabajando en ese aspecto, pero no damos con la tecla. Tenemos que ser más consistentes porque así es imposible”.
González insistió en la urgencia de reforzar la retaguardia. “Hay que reducir la sangría de goles en contra. Hay que defender mejor y de otra manera. En ataque estamos bien, pero defendiendo como lo hacemos es imposible competir en esta categoría”, concluyó.