El CD Castellón afrontará su visita al Nuevo Mirandilla en un momento de forma sobresaliente, con cinco victorias consecutivas y siete jornadas sumando puntos, aunque su preparación se ha visto alterada por la ausencia de Pablo Hernández, ingresado en el hospital a causa de un cólico renal. En su lugar, el segundo entrenador, Sergi Ripollés, atendió a los medios de comunicación para analizar la previa del partido frente al Cádiz CF y explicar la situación del técnico.
Ripollés aclaró que “Pablo tuvo un cólico en el riñón y, aun así, quiso estar el fin de semana con nosotros”, aunque “esta semana ha estado ausente porque tuvo un proceso febril y ha tenido que verlo el médico”. Describió la semana como “atípica”, pero destacó que “hemos estado en contacto continuo todas las mañanas antes y después del entrenamiento” y confirmó que “va evolucionando bien, que es lo más importante”.
En el plano deportivo, el segundo entrenador pidió a sus jugadores mantener la concentración pese a la buena dinámica del equipo: “El mayor reto es olvidarse de lo que has hecho hasta ahora porque no te asegura nada. En esta categoría no significa nada venir de ganar los últimos cinco partidos. Nuestro objetivo es centrarse en el siguiente, en este caso el del Cádiz”.
Sobre el rival, Ripollés destacó que “el Cádiz es un equipo muy competitivo, está bien organizado y espera sus momentos”, con “jugadores de alto nivel que en cualquier jugada pueden resolver el partido”. Explicó que “buscan transiciones con gente muy rápida porque es uno de los equipos con más picos de velocidad de la categoría” y que, aunque “en casa les está costando en los últimos resultados, fuera vienen de ganar los dos últimos”. En su opinión, “el Cádiz está hecho para volver a Primera División y su plantilla es de alto nivel”.
En cuanto al planteamiento del partido, apuntó que “esperamos un partido donde el Cádiz se sienta cómodo yendo a apretar alto” y que el Castellón intentará “tener el control del partido, desde un poco más abajo, para estar listos para transitar, que es uno de sus mayores potenciales”.
Ripollés también abordó la situación física de Jakobsen, pendiente de las últimas pruebas: “La semana pasada evolucionaba bien, pero en el último entrenamiento tuvo un percance. Esta semana es parecido, mañana decidiremos si está para jugar o necesita descansar”.
En relación al once inicial, explicó que “uno de los mayores retos del staff, y de Pablo, que tiene la última palabra, es elegir a los once idóneos que afrontan el inicio de partido”. Aclaró que “no significa que sean los más importantes, sino que es el once ideal para el inicio del partido pensando, también, en cómo se puede desarrollar el partido y qué herramientas tienes para afrontar las diferentes situaciones”.
Ripollés aprovechó su comparecencia para hacer balance del año: “Ha sido un gran año para el club. Después del ascenso, consolidarnos en Segunda era un paso muy importante. El club está creciendo día a día. Ahora entrenamos en una ciudad deportiva y cada vez vemos avances. Socialmente también estamos creciendo. Hace unos años era impensable dar estos pasos y ahora los estamos dando”.
Por último, lanzó un mensaje de continuidad y ambición: “Para 2026 queremos seguir con el mismo trabajo, la misma ilusión y compromiso. Lo que venga, vendrá. En el fútbol hay que hacer muchas cosas para ganar y luego el fútbol decide”.