El proyecto ‘Ayudar jugando’ ha dado su primer paso en su compromiso con la infancia y la educación con una visita al colegio Lead-Forte Gate Schools, en Lagos (Nigeria), donde Pablo Sánchez Alberto y Pablo Gaspar Campos protagonizaron una jornada especial con el alumnado más joven.
El propósito de esta acción fue conocer el sistema educativo local, acercarse a las condiciones en las que estudian niñas y niños nigerianos, compartir un partido de fútbol y entregar distintos regalos al alumnado.
Durante la jornada se hizo evidente la realidad que afrontan muchos menores en Nigeria, donde la violencia, la inseguridad y la pobreza dificultan el acceso a una educación segura. En diversas zonas del país, los ataques a escuelas, los secuestros y los cierres prolongados de centros educativos han interrumpido la vida escolar de miles de estudiantes, generando miedo, abandono y consecuencias emocionales profundas. En ese contexto, cada aula abierta representa una oportunidad para el futuro.
El profesorado de Lead-Forte Gate Schools trasladó a la delegación visitante el esfuerzo diario de las familias por mantener a sus hijos escolarizados y el papel que desempeña la escuela como espacio de protección. El alumnado, que recorre grandes distancias y estudia con recursos limitados, mostró entusiasmo y deseo de aprender, en una jornada en la que el balón sirvió como puente entre realidades distintas.
El partido de fútbol celebrado durante el encuentro destacó por su ambiente participativo y por la alegría de los menores. Las sonrisas y la emoción marcaron una actividad que puso de relieve el valor del deporte como lenguaje común. La jornada concluyó con la entrega de material y regalos a los escolares, reforzando la idea de que el fútbol puede ser también un vehículo de solidaridad y cercanía.
Pablo Sánchez Alberto y Pablo Gaspar Campos animaron a los niños y niñas a seguir estudiando y confiar en sus capacidades, recordando que el talento no entiende de fronteras y que el derecho a la educación debe garantizarse para toda la infancia.
Esta iniciativa forma parte del proyecto ‘Ayudar jugando’, que acompaña cada viaje del área internacional con una intervención social orientada a la comunidad local, centrada en la infancia y la educación. Su filosofía es generar impacto positivo en cada desplazamiento profesional mediante pequeñas acciones que contribuyan a proteger el derecho a aprender y crecer en paz en contextos vulnerables como el de Nigeria.