El Cádiz CF encara la recta final del mercado con un problema pendiente: tres futbolistas que ya no entran en el proyecto siguen ocupando ficha y salario. Se trata de Rubén Sobrino, Rubén Alcaraz y Gonzalo Escalante, jugadores descartados por el cuerpo técnico pero que continúan atados contractualmente al club. La situación se prolonga desde el 30 de mayo, cuando se les comunicó su condición, y a día de hoy todavía no hay acuerdo para su salida.
Juan Cala, coordinador de la dirección deportiva, reconoció que “nos quedan esos tres casos para llegar a un acuerdo que satisfaga a todas las partes. Estoy seguro que al final encontraremos la solución”.
La dirección deportiva trabaja a contrarreloj. La rescisión unilateral aparece como la única vía si no se alcanza un acuerdo antes del cierre del mercado el 1 de septiembre. El Cádiz CF necesita liberar estas fichas y salarios para desbloquear su planificación y poder maniobrar en las últimas operaciones de entrada.