La salida pendiente de tres jugadores del Cádiz CF parece encaminarse hacia una solución forzada y precipitada, ya que el mercado expira en menos de cuatro días. Rubén Alcaraz, Gonzalo Escalante y Rubén Sobrino siguen inscritos en LaLiga pese a no encajar en los planes del club y el tiempo para negociar sus salidas concluye el lunes 1 de septiembre por la noche.
Los tres se encuentran en una situación comprometida. Las posibilidades de lograr un traspaso se antojan mínimas, dada la escasez de ofertas y el recelo de los interesados ante los contratos vigentes. Tampoco una cesión parece probable en este cierre de mercado: el club lleva semanas trabajando por su salida sin éxito notorio y los jugadores se resisten a aceptar cualquier destino.
En este contexto, la opción más viable sería la resolución del contrato. El club ya empleó esta fórmula este verano con otros futbolistas descartados, como Caro, Matos o Fede San Emeterio. Ahora, Alcaraz, Escalante y Sobrino podrían seguir esa senda. Sin embargo, queda en el aire si sus salidas se producirán mediante acuerdos amistosos o mediante rescisiones unilaterales, sin el consentimiento expreso de las partes involucradas. La cercanía del cierre de mercado obliga a una resolución inmediata.
Ninguno de los tres ha disputado minutos en los partidos amistosos de la pretemporada y desde que arrancaron los entrenamientos ya se sabía que no contaban para el técnico. Aun así, desde el club se ha insistido en que no había prisa por resolver su marcha, argumentando respeto a lo que estos jugadores habían aportado en los últimos años y garantizando el tiempo necesario para aclarar su futuro.