Quique Pina

Evidentemente, la presencia de Pina también tenía como objetivo la situación que se vive entre él y Manuel Vizcaíno. Era sin duda el plato fuerte de la misma y el murciano cree que ha llegado el momento de hablar. “De manera interna se ha intentado solucionar las cuestiones institucionales. El año pasado estuve callado y he hablado este verano. Me ha molestado que se ha estado bloqueando al Cádiz. Estaba bloqueado y no lo he bloqueado yo. Desde el 2 de agosto he estado un año sin tener una firma y respetando al Cádiz. He hablado cuando no se ha cumplido el pacto. Después de eso, he quedado como que el que bloqueaba el club era yo, cuando he estado en un club como el Granada casi a punto de desaparecer por incumplir la ley por ayudar al Cádiz”.

Cree que la polémica la ha suscitado el propio Vizcaíno al no darle la firma el pasado verano. “Cuando me senté en Murcia con la persona indicada y con testigos, se habló todo. Yo ahora no podía claudicar ante lo que es mío. No quiero que se mienta. Quiero que se diga la realidad. Es verdad que cuando hablé de este tema creí que se le daría más importancia si se hacía una rueda de prensa. Venir a una rueda de prensa entre dos socios me parece querer armar polémica. Sin en verano se hubiera dado la firma, no habría habido ninguna polémica. Ésta se ha dado cuando se dice que es Quique Pina el que quiere bloquear al club”.

Explicó también cuál es su situación actual en Locos por el Balón. “Tengo una sociedad con mi hermana y mi padre. Me llama el CSD y me dice que me impide tenerla así. Tal es mi confianza en Vizcaíno, que no pongo a otra persona y lo considero a él como el ideal. Cuando yo doy esa administración de la sociedad y le doy la presidencia, lo hago porque creo que es realmente mi socio dentro de ella. Pero eso no significa que en esa sociedad yo no tenga derechos para firmar. En el pacto he tenido que entrar en el aro para que se me dé la firma deportiva y así eso solo depende de mí. Me encuentro en una situación en la que tengo las acciones del Cádiz pero no puedo votar. Con mi sociedad pueden hacer lo que quieran. ¿Qué luego es delito lo que hacen? Hay que ir a un juzgado para defenderlo. Le di la confianza a una persona que quiso ser socio mío, le he abierto las puertas para entrar al Cádiz. Él se pegó a mí por esa situación y yo le respeto. Hoy en día yo lo respetaría al cien por cien si tuviera la firma mancomunada. Es lo que pido para tener los mismos derechos en la sociedad que él. Hasta que no me negó la firma le he tenido mucho respeto y he luchado para que en Cádiz se le respete a él”.

Afirma que se ha intentado buscar soluciones y en este momento solo ve una factible. “Mi padre lo intentó, Juan Carlos lo intentó y mucho. Y no pudo porque en este momento él considera que tener esa firma que yo le concedí es su fuerza. La única solución es disolver la sociedad y hasta que pase eso pasará tiempo”.

Estima que la figura presidencial que ostenta Vizcaíno no es lógica. “Ahora mismo su situación es estar atado a un club donde él no negocia los contratos ni da consejos de nada ni puede informarse de nada. De la otra manera, para mí existiría un presidente, algo que ahora no existe. Solo consigue ser un presidente donde si mañana se asciende, será el único presidente que se ha informado de los fichajes cuando se ha comunicado públicamente a través del jefe de prensa”.

Ante la posibilidad de que su objetivo sea el de desbancar de la presidencia a Vizcaíno, lo niega rotundamente. “Nadie ha dicho de quitarlo de presidente. A mí me dice que me dan la firma y él seguirá de presidente. Y yo no tendría ningún problema. Mi afán es solo tener mi firma mancomunada y lograr los mayores éxitos”.

Sobre si las acciones de Rafael Fernández serían importantes a la hora de tomar una decisión sobre la solución de toda esta situación, afirmaba que “su voto no vale para decidir. Para ser presidente del Cádiz sería necesarios los votos de los socios”.

Seguió defendiendo su papel en el club explicando episodios de temporadas pasadas. “Después de ser el que más ha invertido, el que más trabajo deportivo ha hecho en los últimos años, no tengo voto para decidir en una junta general de accionistas. Si no lucho, tendría que irme a mi casa. Yo lucho por hacer crecer al Cádiz y hacer los equipos. Si bajamos, la responsabilidad es nuestra y el presidente no tendría ningún mérito cuando se ascienda o cuando se descienda. El Cádiz no tiene por qué tener un presidente que lo es porque un día le concedí una firma. El Cádiz se salvó gracias a 1.050.000 euros que se le prestó a través de Doyen. Y yo fui a pagar ese dinero, que sirvió para pagar a Hacienda porque sin eso no se aceptaba el convenio de acreedores. Se hizo una ampliación de capital. Ese dinero solo he sido yo el que lo ha encarado. Aparte de la inversión que he hecho y de lo que me jugué con Calambur en la primera época. Ese dinero de la primera etapa lo recuperé porque se jugó el playoff, si no, calambur se comprometía a perderlo. Mientras yo he estado aquí con los administradores concursales el Cádiz fue el único año donde dio positivo en el balance”.

Desgranó por otra parte detalles de ese último pacto firmado. “Siempre confié en que tras la reunión de Murcia todo hubiera ido color de rosa. Se pactó que la firma nos la daba a la semana siguiente y no fue así. Hubo un momento en el que creamos confusión a los cadistas. Prometo al cadismo que firmé un pacto en el que tiene que estar dos años como presidente, pero quiero tener derecho a voto en la sociedad y que la administración sea compartida por dos socios. Si se soluciona, cumpliré mi pacto de que esté de presidente el tiempo que está pactado y aquí no pasa nada. Cuando acabe este segundo año quiero la firma compartida para que todos votemos quien tiene que ser el presidente”.

Sobre la posibilidad de que haya un acuerdo económico para que Vizcaíno salga del club, explicaba que “dentro del pacto hay opciones de compra, pero son cantidades negociables. Esa no va a ser mi fórmula porque mi fórmula es la legal: crear una sociedad y gestionarla siempre unidos. Otra opción es la de ir a un juzgado y lo que se tarde en decidir una división accionarial”.

Preguntado sobre qué razones le da Vizcaíno para no ceder la firma, respondía que “dice que cuando el Cádiz estuvo en Segunda B yo no estaba aquí. En realidad cuando el Cádiz estaba en Segunda B no hubo un solo futbolista que no lo hiciéramos nosotros. Ese año se vivió gracias al préstamo de Doyen y de que tocó el Real Madrid en Copa. Se ascendió con el mismo equipo que yo hice”.

Mantuvo que también el fichaje de Álvaro Cervera fue suyo. “Hubo una persona que yo contraté y que era la que decidía: Javi Manzano. Cuando se pusieron dos entrenadores sobre la mesa, que eran Ferrando y Cervera, en ese momento estaba yo con Jose y Calderón en una comida para que ambos fueran al Granada. En esa reunión se firmó a Cervera. A esa reunión sí acude el presidente, y estamos aquí porque Cervera es muy educado y aguantó el chaparrón. Cuando Vizcaíno se sienta en la mesa le suelta a Cervera ‘me han hablado muy mal como persona de usted’. En cualquier otra situación el entrenador se levanta y se va”.

Tiene esperanzas de que todo pueda solucionarse y no echar mano de los juzgados. “Nunca he ido a un juzgado a hacer una demanda. Si el plazo se cumple y quiere seguir siendo presidente por esa firma, habrá que luchar porque lo justo en este Cádiz es que en una junta de accionistas se nombre a un presidente que quiera la mayoría. Ojalá mañana estemos en el notario y hagamos la firma compartida. Eso sería lo ideal”.

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