El Ramón de Carranza vivió una noche de esas que se quedan para siempre en la memoria del cadismo. Era el 19 de junio de 1991 y todo Cádiz rugía con una sola obsesión: la permanencia en Primera División. El Málaga llegaba con ventaja tras ganar 1‑0 en La Rosaleda, pero el Cádiz CF no estaba dispuesto a rendirse tan fácil.
A las 22:00 horas arrancó el partido de vuelta, con una grada abarrotada, nervios a flor de piel y una tensión que se podía cortar con un cuchillo. El equipo amarillo se lanzó con todo y, en el minuto 57, José apareció para marcar el gol del empate global y hacer estallar el Carranza. El estadio se convirtió en una olla a presión mientras se alcanzaba la prórroga.
Con el empate persistente, los penaltis decidieron todo. Y ahí emergió la figura del húngaro József Szendrei. El guardameta se hizo gigante, detuvo una pena máxima durante el tiempo extra y, ya en la tanda definitiva, volvió a salvar al equipo con otra parada brutal. Todo quedaba en manos de Juan José, que había salido desde el banquillo: lanzó el último penalti y la pelota entró. ¡Locura total en Cádiz!
Aquella tanda terminó 5‑4 a favor del Cádiz CF, que lograba así su séptima permanencia consecutiva en la élite. Las voces temblorosas en las radios, el bullicio en las calles y el eco del "sí se puede" siguen grabados en quienes vivieron aquella noche mágica. La llamada 'promoción de la épica' no fue solo un partido: fue un sentimiento colectivo, un recuerdo que 34 años después sigue latiendo en el corazón amarillo.
⚽️ Se cumplen 34 años del famoso partido entre Cádiz y Málaga por una plaza en Primera.
— Cádiz Club de Fútbol (@Cadiz_CF) June 19, 2025
💛 El Cádiz lograba la permanencia en la tanda de penaltis.pic.twitter.com/5LZVBWawGc