Imanol Idiáquez considera que el Cádiz CF ha experimentado una evolución constante desde su llegada al banquillo y cree que la mejor muestra de ese crecimiento pudo verse en la última jornada, cuando el equipo ofreció, a su juicio, una de sus actuaciones más completas de las últimas semanas. El entrenador amarillo sostuvo que la sensación que ha percibido durante el tiempo que lleva en el club es la de un grupo que ha ido progresando de forma gradual tanto en el desarrollo de los partidos como en su rendimiento colectivo.
Preguntado por la mejoría mostrada por el equipo y por el hecho de que hace apenas unas semanas parecía difícil imaginar un final de temporada sin sufrimiento clasificatorio, Idiáquez explicó que solo puede valorar el periodo que ha vivido desde su llegada, aunque aseguró que la percepción es claramente positiva.
"Yo solo puedo hablar del tiempo que he estado aquí y la sensación es que el equipo ha ido de menos a más. Creo que hemos ido creciendo en el desarrollo de los partidos y el otro día ya se pudo ver una buena versión del equipo", afirmó.
El técnico profundizó después en las razones que, en su opinión, explican esa transformación. Para Idiáquez, existe un componente anímico que ha resultado determinante en la recuperación del equipo durante estas últimas semanas.
Según explicó, la plantilla acumulaba mucho tiempo conviviendo con resultados negativos, situaciones adversas y una sensación general de frustración que había terminado afectando al rendimiento de varios futbolistas.
"Hay un tema anímico evidente. El equipo llevaba mucho tiempo arrastrando malas noticias, negatividad, y por el camino había algunos jugadores que no encontraban su sitio, que estaban un poco decepcionados o con un rendimiento más bajo", señaló.
El entrenador considera que diversos factores se fueron acumulando hasta generar una situación complicada, aunque destacó especialmente la recuperación de varios jugadores que habían perdido protagonismo o confianza durante buena parte del curso.
"Se han ido juntando cosas. Hemos ido consiguiendo recuperar algunos jugadores y mejorar su rendimiento, y eso ha afectado a lo colectivo", explicó.
Esa mejora individual tuvo consecuencias directas en el funcionamiento del grupo. A ello se unió, según el técnico, una recuperación progresiva de la confianza tanto dentro del vestuario como en el entorno del equipo.
"También hemos conseguido recuperar un poco el ánimo de la gente y que los jugadores pudieran creer en ellos mismos y en sus capacidades", afirmó.
Idiáquez también quiso destacar el papel desempeñado por la afición durante este tramo decisivo de la temporada. El entrenador puso como ejemplo el ambiente vivido en el Nuevo Mirandilla en el último encuentro y consideró que el respaldo de la grada contribuyó de forma decisiva al rendimiento mostrado por el equipo.
"Todo eso, junto con el apoyo de la gente, porque lo del otro día en Carranza fue una locura, hizo que el partido saliera como salió", aseguró.
Para el técnico, ese nivel de implicación entre equipo y afición debe convertirse en algo habitual dentro del club.
"Creo que esos son los mínimos en los que se tiene que mover el Cádiz", añadió.
La evolución del equipo también fue relacionada con el futuro inmediato y con la posibilidad de que, una vez conseguida la permanencia, el Cádiz CF pueda mostrar una versión más cercana a la idea futbolística que pretende implantar su entrenador de cara a la próxima temporada.
Sin embargo, Idiáquez rechazó separar el presente del futuro y dejó claro que su forma de entender el fútbol no cambia en función de la clasificación o del contexto competitivo.
"Imanol Idiáquez la temporada que viene y todos los días quiere ganar. A veces nos perdemos en conceptos erróneos", respondió.
El entrenador insistió en que el objetivo del equipo es competir cada partido con la intención de conseguir la victoria, independientemente de la situación clasificatoria o del momento de la temporada.
"Nosotros jugamos cada partido para ganar. Evidentemente tenemos una situación con muchas bajas, hemos ido perdiendo jugadores y vamos con lo que vamos", explicó.
A pesar de esas dificultades, considera que el equipo debe afrontar el encuentro ante el Racing de Santander con la máxima ambición posible, consciente además del nivel del rival y de lo que se juega en la última jornada.
"Con eso, la idea es competir el partido ante un equipo que está peleando por ser campeón. Sabemos el nivel del que hablamos y tenemos que dar una versión muy buena de nosotros mismos. Queremos ganar allí, desde luego", concluyó.