La permanencia matemática del Cádiz CF desató una mezcla de alivio, orgullo y liberación dentro del vestuario amarillo después de meses marcados por el miedo al descenso y una segunda vuelta que llevó al equipo al límite. Imanol Idiakez reconoció tras la victoria ante el CD Leganés que el sufrimiento acumulado durante toda la temporada convirtió la noche del JP Financial en una descarga emocional para plantilla, cuerpo técnico y afición.
El técnico vasco aseguró que el ambiente vivido antes del partido ya reflejaba todo lo que se jugaba el Cádiz CF. La grada respondió desde mucho antes del inicio y el equipo terminó encontrando en el campo la reacción que necesitaba para cerrar la salvación en LALIGA Hypermotion.
“Pues un poco de todo. Mucha alegría por la gente, por todo el mundo, por el cadismo. Lo que hemos vivido hoy antes del partido ha sido una locura absoluta. Creo que eso es un valor que no tiene precio. Y creo que el equipo ha respondido en el campo”, explicó Idiakez en rueda de prensa nada más terminar el encuentro.
La victoria ante el CD Leganés permitió al Cádiz CF acabar con semanas de máxima tensión en la zona baja de la clasificación. El técnico insistió varias veces en que el peligro de descenso había sido completamente real y que el equipo llevaba demasiado tiempo atrapado en una dinámica negativa.
“Alivio también. Era una situación difícil de verdad, dura. Este equipo ha sufrido mucho todo el año, toda la segunda vuelta desde enero. Pero creo que hemos ido dando pasos y hoy se ha visto el espíritu del equipo”, afirmó el entrenador amarillo.
Idiakez también explicó que el grupo encontró fuerzas en varios factores cuando la situación parecía complicarse cada semana más. El entrenador habló del carácter del vestuario, del orgullo de los jugadores y del apoyo permanente de la afición cadista durante el tramo más delicado de la temporada.
“Me preguntabais hace dos semanas a qué nos agarrábamos. Pues nos hemos agarrado al fútbol, pero también al coraje de los jugadores, al amor propio y al apoyo de nuestra gente. Creo que es un día para que podamos estar, por lo menos, tranquilos y con la conciencia tranquila”, señaló.
El técnico del Cádiz CF reconoció además que uno de los mayores desafíos desde su llegada fue evitar que el vestuario terminara completamente arrastrado por la negatividad acumulada durante meses sin resultados.
“La labor más complicada ha sido conmigo mismo, no caer en la negatividad. Cuando llegas a un sitio que lleva sufriendo tanto tiempo y todo son malas noticias durante semanas, es muy difícil. Creo que el Cádiz había perdido 13 de los últimos 15 partidos. Imagínate lo que significa eso durante más de tres meses”, relató.
El entrenador explicó que durante estas semanas el cuerpo técnico intentó sostener anímicamente al grupo mientras trataba de convencer a los futbolistas de que todavía podían reaccionar pese a la situación límite en la clasificación.
“La gran pelea ha sido no contagiarnos de esa negatividad, seguir creyendo y convencer a los jugadores de que podían dar más. El día a día me ha generado esperanza porque encontré un grupo que estaba en dificultad, pero hemos ayudado a sacar lo que tenían dentro”, afirmó.
Idiakez terminó destacando el comportamiento competitivo del equipo en un partido condicionado por la presión y por el miedo a perder la categoría. El técnico aseguró que el Cádiz CF respondió precisamente cuando la tensión era mayor.
“No hay nada peor que el miedo a bajar y el equipo ha demostrado muchísimo amor propio. Hoy habéis visto el compromiso, la fe y el coraje de los jugadores. Era un partido de una dificultad absoluta”, concluyó.