Imanol Idiakez salió satisfecho del empate conseguido ante el Castellón tras un partido que definió como muy exigente para su equipo y en el que valoró especialmente la reacción después del 1-0. El técnico aseguró que el punto sabe “a gloria bendita” por el momento que atraviesa el grupo, por la dificultad de visitar Castalia y por la respuesta de sus jugadores tras encajar un gol que “en esta situación te puede hacer daño”.
El entrenador destacó el esfuerzo colectivo de sus futbolistas y explicó que el equipo tuvo que “remar muchísimo” ante un Castellón al que elogió por su nivel de juego. También subrayó el impacto de los cambios introducidos en la segunda parte y afirmó que “los que han salido del banquillo nos han dado un empujón en un momento difícil del partido”, en referencia a la reacción que permitió encontrar el empate.
Idiakez reconoció que en el tramo final intentaron proteger el resultado manejando el tiempo del partido, aunque rechazó que su equipo recurriera al juego sucio. “Este punto para nosotros es media vida y lo necesitábamos”, señaló el técnico, insistiendo en la situación que atraviesa el grupo en la pelea por evitar la zona baja.
El entrenador también puso el foco en el desgaste que arrastra la plantilla desde hace meses y afirmó que el equipo “está sufriendo desde enero un montón”, aunque volvió a destacar la respuesta competitiva mostrada en Castalia. “Hoy ha vuelto a demostrar carácter y orgullo contra un rival que a nivel futbolístico está espectacular”, afirmó.
Sobre el desarrollo del encuentro, Idiakez reconoció el dominio del Castellón en la posesión, aunque defendió que su equipo también generó ocasiones claras para haber marcado antes del empate. El técnico recordó las oportunidades de Antoñito y Dela y explicó que el equipo supo mantenerse dentro del partido incluso en los momentos más complicados. “Después de encajar el gol podíamos habernos venido abajo y, en cambio, hemos reaccionado, hemos empatado y nos llevamos un punto valioso”, declaró.
El entrenador también se refirió a la pelea por la permanencia y aseguró que la clasificación está completamente ajustada en las últimas jornadas. “No queda nada y estamos todos en un pañuelo. A los de abajo nos está costando muchísimo sumar porque los de arriba tienen dinámicas muy fuertes”, comentó.
Idiakez ya puso el foco en el próximo partido en casa frente al Leganés, un encuentro que considera decisivo para las aspiraciones del equipo en este tramo final de temporada. “Necesitamos a todo el mundo, necesitamos ser doce y sacar el partido adelante porque sería un paso muy importante”, afirmó el técnico.