El Cádiz CF encontró en Castalia un gol de esos que cambian el cuerpo. El equipo amarillo estaba contra las cuerdas, por debajo en el marcador y obligado a reaccionar en un partido incómodo, de mucho sufrimiento y con muy poco margen para el error. Entonces apareció el balón parado, una de esas vías que a veces sostienen a los equipos cuando el juego no termina de fluir.
La acción nació en un saque de esquina y tuvo premio en el segundo palo. García Pascual, recién incorporado desde el banquillo, peinó el balón en el primer palo y Pelayo apareció con determinación para empujar el empate. Un gol sencillo en la ejecución final, pero enorme por el momento, por el contexto y por lo que supuso para un Cádiz que necesitaba aferrarse al partido como fuera.
El tanto del defensor amarillo permitió al equipo de Imanol Idiakez igualar el 1-0 marcado por Cipenga y sumar un punto que tiene un valor evidente en la pelea por la permanencia. No fue una tarde brillante para el Cádiz, que tuvo que defender muy cerca de su área durante muchas fases y resistir el empuje final del Castellón, pero sí fue una tarde de carácter, oficio y supervivencia.
El gol de Pelayo no solo puso el empate en el marcador. También cambió el ánimo de un equipo que venía sufriendo, le dio aire para afrontar el tramo final y le permitió salir de Castalia con la certeza de que cerrará la jornada fuera de los puestos de descenso. Un punto que no resuelve nada todavía, pero que puede pesar mucho cuando llegue el recuento definitivo.
😮💨 Un gol 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗶𝗿𝗮𝗿.
— Movistar Plus Deportes (@MPlusDeportes) May 15, 2026
𝙋𝙚𝙡𝙖𝙮𝙤 𝙧𝙚𝙨𝙘𝙖𝙩𝙖 𝙪𝙣 𝙥𝙪𝙣𝙩𝙤 para el Cádiz contra el Castellón, que sitúa al equipo gaditano cuatro puntos por encima del descenso momentáneamente.#LALIGAHYPERMOTION #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/8JfZpNxycO