Si la obligación es ganar, hacerlo ante un Dépor que tiene a tiro de piedra el ascenso directo será un obstáculo añadido. Los gallegos llegan a Cádiz con nada menos que nueve partidos sin perder (cinco victorias y cuatro empates) y con la intención de lograr un décimo que le acerque más a su objetivo. Una racha que el Cádiz debe cortar de raíz y que, curiosamente, no sería la primera vez que lo lograría ya que en la 18/19 estaba inmerso en la que era su segunda mejor tanda de encuentros invictos en Segunda División, con nada menos que siete triunfos y seis empates. Pero el Cádiz de Álvaro se encargó de frenarla con un claro 3-0 con goles de Lekic, Manu Vallejo y Carrillo.
Ahora la urgencia por parte cadista es clara y estas vienen de sus propios números, los cuales debe revertir en esta nueva ocasión en casa para encontrar la luz necesaria hacia la salvación. Para ello se prevé que la afición siga intentando desde la grada levantar el ánimo de los suyos, los cuales obviamente tendrán que responder en el césped mostrando una versión mejorada de lo que vienen haciendo ahora para doblegar a un conjunto coruñés que, además, es el mejor visitante de la categoría.
Con 33 puntos a domicilio en los diecinueve partidos jugados (nueve victorias, seis empates y cuatro derrotas) los gallegos junto al Racing de Santander son poco menos que intratables lejos de su feudo. Los únicos esta temporada en hacerles poner la rodilla en tierra fueron el Castellón (2-0), el Andorra (1-0), el Racing (2-1) y el Málaga (3-0).