La imagen resume buena parte de lo que fue la noche en Anduva. David Gil compartió en sus redes sociales una fotografía de su mano tras el encuentro ante el CD Mirandés, mostrando el dedo visiblemente dañado después de una acción realizada en la victoria por 0-2 del Cádiz CF.
En la instantánea, tomada en el vestuario, se aprecia el dedo inflamado y con restos de vendaje, acompañado del mensaje “+3 puntos, -1 dedo” y un emoticono de risa. Una forma directa de resumir lo ocurrido sobre el césped: tres puntos para el equipo y un peaje físico para el guardameta.
Durante el partido, el portero madrileño ya había dejado gestos de dolor tras lastimarse en una acción defensiva, aunque decidió continuar bajo palos. Su actuación fue determinante, especialmente en el tramo final, cuando blocó una falta centrada y protagonizó una intervención decisiva en el descuento, evitando el gol tras un balón que golpeó en el larguero y botó muy cerca de la línea.
