El Cádiz CF atraviesa una crisis evidente. Siete jornadas sin ganar y solo un punto de 21 posibles han transformado la ilusión por el playoff en una preocupación real por el descenso. El equipo transmite dudas, repite errores y ha perdido identidad, lo que ha dejado a Gaizka Garitano en una situación límite antes del partido ante el Real Zaragoza.
Ese encuentro se presenta como una final. Si no llega la victoria, el relevo en el banquillo podría activarse de inmediato. La sensación es que el margen se ha agotado y que el club no puede permitirse seguir cayendo en la clasificación.
En ese escenario, el nombre que gana fuerza es el de Francisco Cordero ‘Rubio’, actual técnico del Mirandilla. Según La Voz de Cádiz, es el mejor colocado para asumir el cargo si hay destitución. Conoce la casa, cuenta con la confianza de Juan Cala y sería una apuesta interna para intentar asegurar la permanencia y dar un giro anímico al vestuario.
En un segundo plano aparece Sergio González, dispuesto a regresar y con buena relación con la directiva, aunque no parece la prioridad. Si el viernes no cambia la dinámica, todo apunta a que Rubio podría ser el encargado de intentar rescatar a un Cádiz que camina peligrosamente cerca del abismo.