El ambiente del estadio Nuevo Mirandilla se caldeó en los minutos finales del partido entre el Cádiz CF y el Granada CF después de un gesto que indignó a la grada. Óscar Nassei, jugador del conjunto nazarí, abandonó el terreno de juego por la banda haciendo con las manos el gesto del “1-2” y mandando callar al público mientras caminaba hacia el banquillo. La provocación encendió de inmediato a los aficionados cadistas, que reaccionaron con una sonora pitada y gritos de protesta desde los cuatro costados del estadio.
El gesto se produjo justo después de que el Granada CF asegurara su ventaja en el marcador. Nassei, mientras se retiraba sustituido, miró a la grada e hizo el signo del resultado con los dedos antes de llevarse la mano a los labios en señal de silencio. La acción fue percibida como una burla por una afición que ya acumulaba frustración por la derrota y los cuatro balones del Cádiz CF estrellados en los palos.
Pacheta, entrenador del Granada CF, intervino de inmediato. El técnico salió a reprender al jugador al ver su actitud, intentando frenar la tensión y evitar que la situación se agravara. La reprimenda fue visible desde el banquillo, pero no logró aplacar del todo la indignación de los aficionados locales, que despidieron a Nassei con abucheos mientras este terminaba su camino hacia la zona técnica.