El impacto goleador desde el banquillo se ha consolidado como uno de los factores diferenciales del equipo en la competición. La capacidad para resolver partidos en los tramos finales ha ganado peso en el fútbol actual y está condicionando de forma clara la gestión de los encuentros.
En ese contexto aparece la figura de Iuri Tabatadze, máximo goleador del Cádiz CF en LALIGA Hypermotion. El delantero suma seis goles en la temporada, con un dato especialmente significativo: cinco de ellos han llegado entrando desde el banquillo. El delantero vio puerta en su debut, cuando en tan solo cuatro minutos fue capaz de dar la victoria en el descuento ante el Albacete. Ante la Real Sociedad B, una jornada después, también logró en la poco más de media hora que estuvo sobre el césped en San Sebastián un doblete. También lo hizo entrando en los minutos finales ante el Dépor en Riazor y el pasado viernes ante el Sporting con su primer gol de penalti. La única titularidad que obtuvo ese premio fue ante el Huesca, con el solitario gol el encuentro que dio al Cádiz los tres puntos frente a los aragoneses.
La normativa de los cinco cambios por partido ha transformado de manera profunda las estrategias de los entrenadores, que ahora planifican los partidos más allá del once inicial. El valor de los jugadores capaces de alterar el ritmo, castigar defensas cansadas y ofrecer soluciones inmediatas en la recta final se ha multiplicado, y Tabatadze encaja de lleno en ese perfil.
Por el momento, Gaizka Garitano está encontrando en el futbolista georgiano un rendimiento mucho más alto en esos tramos finales que cuando ha partido desde el inicio. Cuando ha sido titular, su protagonismo ha sido reducido, mientras que saliendo desde el banquillo ha demostrado una eficacia notable y una incidencia directa en el marcador. Ahora la duda es si tanto el entrenador y como el jugador serán capaces de encontrar encaje en esa otra faceta como jugador de inicio.
Lo cierto es que 'Tabata' es el máximo goleador del equipo doblando en tantos a Ocampo y Dawda, que son los que le siguen.