El Cádiz CF vivió una de esas historias que se cuentan solas: Antoñito Cordero debutó apenas dos días después de ser presentado como nuevo jugador del equipo. El joven atacante no necesitó tiempo de adaptación y ya tuvo sus primeros minutos en el empate (2-2) frente al Deportivo de La Coruña, en un Riazor lleno y con sabor a partido grande.
Cordero, de 20 años, entró en el minuto 51 sustituyendo a Brian Ocampo y no se escondió. Pidió el balón, buscó combinar y mostró ese desparpajo que tanto gusta en Cádiz. Fue su primera aparición con la camiseta amarilla, en un contexto exigente y con el equipo empujando para remontar.
El debut en Riazor redondea una semana inolvidable para el jugador, que pasó de posar con la camiseta en su presentación a defenderla sobre el césped frente a uno de los rivales más duros de la categoría y luciendo el tan exigente dorsal 16 que anteriormente portaran Juan Cala y Chris Ramos.
El primer paso está dado, y lo hizo con la confianza de quien llega para quedarse.