El Cádiz CF presentó en Riazor una imagen poco habitual con el brazalete de capitán. Ante las ausencias iniciales de Álex Fernández, Iza Carcelén, David Gil y Suso, el uruguayo Brian Ocampo fue quien asumió la capitanía desde el inicio del encuentro.
Ocampo, uno de los futbolistas con más antigüedad en la plantilla actual, portó el brazalete durante toda la primera parte y buena parte de la segunda, hasta el momento de su sustitución. Su papel como líder sobre el campo destacó en un equipo joven que supo reaccionar en un partido exigente ante el Deportivo.
Tras su salida, el brazalete pasó a De la Rosa, que continuó ejerciendo como capitán durante varios minutos hasta que entró en el terreno de juego Álex Fernández. El madrileño, habitual portador de la banda, la recuperó en los últimos compases del encuentro.
La situación dejó una curiosa rotación de capitanes en el Cádiz CF, reflejo de la mezcla de juventud y experiencia que caracteriza al equipo en esta temporada.