Estoy seguro de que a esta hora del jueves a muy pocos se les habrá pasado el cabreo con el que salieron de Carranza después de ver cómo se escapaban en el descuento dos valiosos puntos ante el Mirandés y a la gran mayoría todavía les quedarán muchas horas para que eso les ocurra. Yo soy uno de ellos. Sin embargo, quizás también sea el momento de mantener la calma y no dejarse llevar por dinámicas negativas, algo muy usual por otra parte en el entorno cadista.

Si alguna vez has pensado que esta categoría es muy complicada, si alguna vez dijiste que lo que estaba haciendo el Cádiz tenía mucho mérito y, si estabas convencido de que habría que sudar sangre para lograr un objetivo tan ambicioso como en el que ahora está inmerso el equipo amarillo, entonces no debes extrañarte             que un partido como el de ayer pueda darse. Es fútbol, por muy doloroso que sea cuando le toca a tu equipo.

Cuando el Cádiz pasaba por su mejor momento de la temporada y tenía la mayor ventaja de puntos con respecto a sus perseguidores, en ese momento en el que muchos de los que hoy sueltan sapos y culebras se veían ya en Primera División, el técnico cadista se encargaba de recordar que no siempre sería así a lo largo del campeonato. En octubre, cuando los amarillos ya líderes habían ganado a Almería y Huesca y tenían que enfrentarse al Zaragoza (al que también derrotaban), Álvaro Cervera en la previa al partido ante los maños explicaba que “aunque ahora las cosas están cayendo a nuestro favor. Hay que estar preparados cuando venga del lado contrario”. Horas después se vencía a los maños en La Romareda por 0-2 y en la rueda de prensa posterior al partido, lejos de sacar pecho volvía a recordar. “Llevamos 25 puntos y sabemos que es bueno, pero sabemos que vendrán rachas malas y veremos cómo las interiorizamos y como salimos de ellos”.

Tras vencer en tierras aragonesas se hizo también ante el Málaga. Y a pesar de que ni siquiera había acabado el año la palabra ascenso ya aparecía en muchas ruedas de prensa. El entrenador cadista seguía sin moverse de su pensamiento. “Soñad lo que queráis y hablad de lo que queráis. Yo sé dónde estoy y sé lo que es el fútbol”, sentenciaba.

El siguiente choque fue en Carranza y el Cádiz seguía agrandando su momento dulce. Tres puntos más ante la UD Las Palmas, pero el mensaje de Cervera seguía siendo tranquilo a pesar de que la ventaja con respecto al tercero era entonces de 11 puntos. “Nuestros perseguidores ganarán varios partidos seguidos y a ver nosotros que hacemos. Si nos relajamos con la diferencia que llevamos, tendremos algún problema.”

No se trata ni mucho menos de descubrir a un Cervera visionario, sino simplemente recordar esas frases porque entrar en malas dinámicas también es parte del fútbol. Todos los equipos que han conseguido algo estuvieron alguna vez durante el trayecto en una de ellas y supieron salir. Y el Cádiz, por el momento, está en la mejor posición posible: en lo más alto de la tabla.

Hay cosas que solucionar, puestos que reforzar en el mercado y jugadores lesionados que recuperar. Pero, sobre todo, no caer en el error de verlo todo negativo.

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