El Girona afrontará la temporada 2026-2027 en Segunda División con el ascenso como objetivo prioritario. Así lo dejó claro el director general del City Football Group, Ferran Soriano, al asegurar en un encuentro con empresarios y patrocinadores que la intención del grupo propietario del club es "volver a Primera inmediatamente" tras el descenso a LaLiga Hypermotion.
Soriano reconoció que la pérdida de la categoría supone un revés para el proyecto deportivo y la calificó como "un problema porque es un paso atrás en un camino en el que nos gustaría que todos los pasos fueran adelante, pero la vida no es así". Aun así, defendió que el descenso no altera la hoja de ruta marcada por el City Football Group para el Girona.
"Tenemos que aceptar que esto es un juego y que hemos perdido y ahora tenemos que luchar en Segunda", afirmó el dirigente, quien insistió en que el objetivo a largo plazo sigue siendo consolidar al conjunto gerundense en la máxima categoría del fútbol español.
Soriano recordó la evolución que ha experimentado la entidad desde la llegada del grupo inversor. "El objetivo es consolidar el equipo en Primera y si miras diez años atrás ves que venimos de una cosa mucho peor. El Girona era inestable, no tenía accionistas que pudieran invertir dinero. Estos años hemos conseguido convertir al Girona en un club de fútbol de verdad y estable y queremos que esté siempre en Primera división", explicó.
El mensaje del máximo responsable ejecutivo del City Football Group llega a pocas semanas del inicio de una temporada en la que el Girona será uno de los rivales del Cádiz CF en LaLiga Hypermotion, con ambos clubes compartiendo el objetivo de regresar a la máxima categoría.
Durante el mismo acto también intervino el presidente del Consejo de Administración del Girona, Pere Guardiola, quien reconoció que el descenso resultó inesperado porque el propósito del club era afianzarse en Primera División. "Creíamos que ya lo teníamos", lamentó.
Guardiola también mostró su respaldo al director deportivo, Quique Cárcel, cuyo trabajo calificó de "excelente" durante los últimos años, y defendió la elección de Quique Álvarez como nuevo entrenador tras la salida de Míchel. "Además de los dos grandes años como técnico del filial, ha demostrado ser un gran gestor de grupo y un líder", destacó.