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Ocho años después, dos filiales en Segunda División

Foto: Celta de Vigo

La presencia de equipos filiales en Segunda División ha generado debate de forma recurrente entre aficionados y clubes durante las últimas décadas. Los detractores consideran que los segundos equipos ocupan plazas que podrían corresponder a entidades con mayor masa social y trayectoria propia, además de cuestionar posibles situaciones derivadas de los intereses deportivos de los clubes matrices.

Entre los seguidores del fútbol español es habitual encontrar propuestas para limitar el techo competitivo de los filiales a Primera Federación, evitando así su presencia en el fútbol profesional. Otra de las alternativas que suele plantearse es la creación de una competición específica para equipos dependientes de clubes profesionales, similar a modelos implantados en otros países europeos, aunque hasta el momento ninguna de estas opciones ha prosperado en el sistema futbolístico español.

El ascenso del Celta Fortuna a LaLiga Hypermotion devolverá a los equipos filiales una presencia que no se veía en el fútbol profesional español desde hace ocho años. El segundo equipo celeste logró el salto de categoría tras superar el playoff de ascenso de Primera Federación, una fase final en la que la mitad de los participantes eran conjuntos dependientes de clubes de Primera División.

El camino hacia Segunda División arrancó con ocho aspirantes. Entre ellos figuraban cuatro filiales: Celta Fortuna, Real Madrid Castilla, Atlético Madrileño y Villarreal B. Los otros cuatro equipos eran Zamora CF, SD Ponferradina, CE Sabadell y CE Europa.

La presencia de los equipos dependientes de clubes profesionales fue especialmente destacada desde el inicio, ya que representaban el 50 % de los participantes en la lucha por las dos plazas de ascenso.

La primera ronda redujo notablemente esa cifra. El Celta Fortuna eliminó al CE Europa y el Atlético Madrileño hizo lo propio con la SD Ponferradina. En cambio, el Real Madrid Castilla quedó fuera frente al CE Sabadell y el Villarreal B cayó ante el Zamora CF.

De los cuatro filiales que comenzaron el playoff, solo dos lograron mantenerse con opciones de alcanzar el fútbol profesional. Finalmente, únicamente el Celta Fortuna completó el recorrido hasta el ascenso.

El éxito del conjunto vigués también le permite igualarse a la Real Sociedad B como único filial presente en LaLiga Hypermotion durante la temporada 2026-27. De esta forma, el fútbol profesional español volverá a contar con dos equipos filiales en sus categorías profesionales, una situación que no se producía desde 2018.

La última vez que coincidieron dos filiales en el fútbol profesional fue con el Sevilla Atlético y el Barça B durante la temporada 2017-18. Desde entonces, ningún curso había arrancado con dos segundos equipos compitiendo en Segunda División.

El ascenso del Celta Fortuna adquiere además un carácter histórico para la entidad gallega, ya que supone la primera presencia del filial celeste en la categoría de plata y convierte al conjunto vigués en el decimotercer filial que alcanza la Segunda División española.

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