El Real Zaragoza salió del JP Financial Estadio con una victoria por 0-1 ante el Cádiz CF y con un mensaje claro desde el vestuario. Su entrenador, David Navarro, describió el ambiente tras el partido como una mezcla de alivio y tensión acumulada. “El vestuario ha respirado alegría y rabia contenida. Eso está genial. Tenemos dos días para descansar y a preparar otra final porque esto sigue”, señaló en sala de prensa.
El técnico explicó que el equipo aún está en proceso de ajuste y recordó el escaso margen de trabajo. “Hemos ido a reacción en algunos momentos de partido. Con dos días de entrenamiento somos entrenadores, no somos magos”, afirmó, dejando claro el contexto en el que se preparó el encuentro.
Sobre el planteamiento, detalló que el foco estuvo en limitar la influencia de Álex Fernández en el juego del Cádiz CF. “Hemos intentado que Álex Fernández no organizara el juego del Cádiz CF y que robáramos y saliéramos con algo de claridad”, apuntó. Añadió además que el plan se fue ajustando durante el choque: “Hemos ido gestionando en base a las características de cada uno para que se adaptase al partido”.
Navarro puso el acento en la actitud de sus futbolistas. “Estoy contento, pero este partido lo han ganado los futbolistas con la actitud. Hoy han jugado como les pedía, con el corazón en la mano”, expresó.
También tuvo palabras más personales tras el triunfo. “Estoy muy contento por el equipo, pero también por mi mujer, mis hijos, mis hermanos, mis amigos. Y por la afición que ha venido a Cádiz, en la situación que estamos. Los zaragocistas se merecen que el equipo juegue quedándose vacío, como hoy. Esta es la línea y lo mínimo que tenemos que hacer para conseguir el objetivo”.
Pese a la victoria, introdujo matices. “Hemos perdido muchas pelotas fáciles. Tenemos que madurar un poco más las jugadas. Hemos ganado muy poquitas segundas acciones, pero se han suplido con las ganas. Los jugadores han hecho un derroche”, admitió. Y lanzó un mensaje final cuando se le preguntó por la celebración: “Deja que los jugadores celebren, que se lo merecen”.
Cuestionado por el rendimiento del Cádiz CF, evitó críticas directas. “Creo que el Cádiz no sé si ha jugado con el corazón en la mano, pero si fuera el entrenador no estaría descontento con la entrega de los jugadores”, respondió.