El Real Zaragoza afronta un nuevo examen decisivo en su lucha por la permanencia en LaLiga Hypermotion con el duelo frente al Cádiz CF, programado para el sábado a las 21.00 horas en el Ibercaja Estadio. El equipo llega tras sumar diez de los últimos doce puntos y enlazar cuatro jornadas sin perder, una racha que lo ha dejado a solo dos puntos de la salvación y que ha devuelto la conexión con su afición.
El técnico Rubén Sellés destacó que su equipo “está mostrando una identidad que representa al Real Zaragoza”, recordando que desde su llegada buscó “una identidad propia” y un rol de “protagonista”. Afirmó que pretende que el conjunto “haga que las cosas pasen” y asuma sus errores como parte del proceso.
Sellés reconoció que, pese a la mejora, no habría firmado estar todavía en zona de descenso, ya que “esperaba sacar puntos antes de lo que lo hicimos” y señaló que en los tres primeros partidos faltó “solidez para mantener ciertos momentos de juego”. El entrenador consideró que el crecimiento del equipo se traduce en un juego más rápido y en una presión más eficaz, aunque insistió en que “estamos lejos de lo que podemos ser”.
Respecto a la afición, subrayó que percibe “una afición que nos sigue dando mucho y que está con el equipo”, aunque admitió haberse marchado del último partido en Málaga “un poco contrariado” porque cree que “si hubiéramos estado un poco más ajustados podríamos haber sacado algo más”.
En cuanto al próximo rival, Sellés calificó al Cádiz CF como “un buen desafío” y “difícil de batir”, destacando su estructura táctica y la compenetración entre los delanteros Roger Martí y Dawda. Señaló que el conjunto de Gaizka Garitano “tiene unas ideas muy marcadas” y “es el reflejo de su entrenador”, añadiendo que “se repliega muy bien y muy rápido” y que “tiene muchos argumentos en balón parado para poder combatirnos”.
El técnico insistió en no hacer cálculos sobre la posibilidad de salir del descenso. “Hacer cábalas ahora es perder el tiempo. No hay que perder el foco e ir el sábado a por todas”, afirmó. Añadió que el objetivo es “trabajar bien y preparar bien el partido” sin pensar en lo que ocurra en otros campos.
En el plano individual, Sellés habló sobre Samed Bazdar, que podría salir en el próximo mercado de invierno. Indicó que “mientras juegue en el Zaragoza, cuento con todos los jugadores” y precisó que sus decisiones “no van ligadas a lo económico”. En cuanto a Keidi Bare, el técnico valoró su regreso tras la operación de apendicitis y el equilibrio que aporta: “Nos da mucho equilibrio en el medio y no voy a descubrir yo su talento. Keidi potencia al resto de sus compañeros y sabe que tiene que mantener ese rendimiento porque hay mucha competencia en su posición”.
El preparador repasó también el estado físico de su plantilla, confirmando la baja de Paulino hasta después del parón navideño y las dudas de Akouokou, con un golpe en la rodilla, y Marcos Cuenca, afectado por un proceso gripal. Además, destacó la fiabilidad de Adrián como sustituto de Andrada: “Siempre ha sido sólido. Está preparado para competir”.
Sellés valoró la evolución defensiva del equipo, citando a Insua, Rado y Tachi como ejemplos de rendimiento complementario, y confirmó que Ale cuenta como central del primer equipo. Recalcó que no quiere “un papel de víctima”, sino un Zaragoza que “provoque las cosas y no espere a que pasen”.
Con la posibilidad de abandonar la zona de descenso y el impulso de su estadio, el Real Zaragoza afronta el partido ante el Cádiz CF como una oportunidad de consolidar su reacción y prolongar su mejor momento de la temporada.