El entrenamiento matinal del Real Valladolid acabó con un susto que pronto se transformó en una mala noticia. Amath Ndiaye, uno de los hombres más en forma del equipo, se retiró antes de tiempo tras notar un fuerte dolor en la pierna izquierda. Las pruebas realizadas en la tarde-noche del martes confirmaron los peores pronósticos: fractura del peroné izquierdo y paso obligado por el quirófano.
Los médicos del club calculan un periodo de baja de entre tres y cuatro meses, un contratiempo serio para un conjunto que encontraba en el senegalés una de sus principales referencias ofensivas. Con cuatro tantos, Amath compartía el liderato goleador del Real Valladolid junto a Peter y Chuki.
El jugador, que había comenzado la temporada con regularidad y confianza, encara ahora un proceso de recuperación largo y exigente mientras el equipo busca alternativas para cubrir su ausencia en el tramo más intenso de la competición.