El empate entre el Málaga CF y el Real Zaragoza en La Rosaleda (1-1) dejó un cierre intenso y varias consecuencias importantes para el conjunto aragonés, que será el próximo rival del Cádiz CF en el Ibercaja Estadio.
El equipo malagueño se adelantó en el minuto 17 con un gol de Einar Galilea, tras una acción a balón parado. Cuando todo parecía decidido, el Zaragoza consiguió igualar en el minuto 94 gracias a un penalti señalado por una falta sobre Insua Pablo, transformado por Dani Gómez.
El encuentro terminó con polémica y tensión. Tras el pitido final se produjo una trifulca en la que el delantero Sinan Bakis fue expulsado con tarjeta roja directa. Además, el portero Andrada Esteban y el defensa Carlos Pomares vieron su quinta amarilla del ciclo, por lo que ambos cumplirán sanción en el próximo compromiso liguero.
Con este resultado, el Zaragoza suma un punto que le permite mantenerse en la pelea por la permanencia, aunque afrontará su visita al Cádiz CF con tres bajas de peso en portería, defensa y ataque.