El Almería espera ya la visita del Cádiz con la intención de prolongar su buena racha y mantener su fortaleza como local. El equipo busca una nueva victoria que le permita seguir entre los primeros clasificados, pese a tener un partido menos disputado. “Mantener una seguridad en casa es fundamental”, explicó el técnico Rubi en la rueda de prensa previa, añadiendo que “hay mucha igualdad en la clasificación y aquel que sea irregular en su campo se caerá. Nosotros queremos hacer del estadio un búnker y si ganamos al Cádiz sería el quinto triunfo consecutivo”.
El entrenador destacó el nivel defensivo del rival. “Lleva ocho porterías a cero, es el único equipo de Primera y Segunda División que no encaja en la primera media hora de los partidos y nos sorprende las pocas intervenciones que tiene su portero, por lo que es muy complicado generarle ocasiones”. Aun así, reconoció el peligro ofensivo cadista: “No podemos olvidar la calidad que tiene arriba con jugadores de Primera como Suso, Ontiveros, Roger… habrá que estar muy pendientes de su ataque”.
Rubi admitió las dificultades históricas ante los equipos de Gaizka Garitano. “A nuestro staff nos ha costado mucho siempre poder superar a los equipos de Garitano”, señaló, aunque confía en el momento actual de los suyos: “Estamos en un buen momento y vamos a ver si podemos derribar la muralla y el entramado defensivo del Cádiz, controlando también su aspecto ofensivo”.
El técnico valoró la madurez que ha adquirido el grupo en los últimos encuentros. “Hemos madurado mucho y en los momentos complicados no nos ponemos ya tan nerviosos. En este encuentro no habrá que tener prisas y sí paciencia, y cuando no dispongamos del balón y no generemos en ataque, que se tenga en cuenta que también influirá el rival”, apuntó.
También quiso agradecer el crecimiento del apoyo en las gradas. “Es magnífico que sigamos creciendo y que cada vez seamos más. Nosotros estamos contentos con el apoyo de los aficionados y nos sentimos muy a gusto jugando en casa”, subrayó.
Cuestionado sobre si existía ánimo de revancha tras lo sucedido la temporada anterior en el Nuevo Mirandilla, donde el Almería sufrió cuatro expulsiones, incluido el propio técnico, Rubi fue tajante: “No, para nada. Allí los jugadores del Cádiz hicieron lo que tenían que hacer, que era luchar por ganar. Ese día no hubo mucho acierto en las decisiones, pero ahora ellos vienen de un partido en el que le anularon un gol que hay que cogerlo con pinzas”.