El presidente del AD Ceuta, Luhay Hamido, ha dejado claro que no facilitará públicamente el límite salarial de su club tras su ascenso a Segunda División. “Sería como enseñar las cartas en una partida”, ha afirmado en declaraciones recogidas por varios medios. La postura, que puede parecer atípica para un recién ascendido y que incluso ha sido considerada como atrevida, responde a una lógica habitual en el fútbol profesional: la gestión económica en el mercado de fichajes es una herramienta competitiva y estratégica.
El límite salarial no es una cifra arbitraria que decide cada entidad. Se trata de un cálculo validado por LaLiga, que funciona como mecanismo de control financiero obligatorio para todos los clubes. Esta herramienta —denominada formalmente ‘Límite de Coste de Plantilla Deportiva’— engloba los salarios de futbolistas, cuerpo técnico, cantera, primas, amortizaciones y costes asociados a la plantilla. Su cálculo parte de los ingresos previstos del club, a los que se restan los gastos no deportivos y el importe destinado a amortizar deuda. El resultado define el margen máximo de gasto permitido.
Así, aunque el Ceuta, como el resto de clubes, remite su propuesta, es LaLiga quien aprueba, corrige o limita dicha cifra. Por tanto, el límite salarial no solo no lo marca el presidente, sino que debe ajustarse a un modelo contable común, que busca garantizar la salud financiera de todos los clubes.
De hecho, casi ningún equipo revela públicamente esta cifra durante el mercado. La publicación oficial llega más adelante, una vez finalizada cada ventana de fichajes. Es entonces cuando LaLiga hace públicos los límites aprobados y ejecutados, proporcionando transparencia institucional sin interferir en la estrategia de mercado de cada club.
La decisión de Hamido, por tanto, no es una excepción, sino una práctica extendida en todo el fútbol profesional español. Con su silencio, el Ceuta protege su margen de maniobra y se asegura de no dar pistas a clubes rivales, intermediarios o representantes en plena etapa de planificación deportiva.