Foto: Trekant Media

La RFEF ha buscado en los últimos tiempos endurecer su Código Disciplinario con respecto a las declaraciones públicas que cuestionaran la imparcialidad o la honradez de los árbitros y este martes el CSD aprobó dicha reforma para que así sea.

Según informa Iusport, varios artículos son los que han sido modificados y se aumenta la cuantía de las sanciones, que pasan a ser de la anterior de 600 euros a otras de entre 3.000 y 18.000 euros, pudiéndose además imponerse suspensión de partidos como ocurre en la Premier League.

Hay que recordar que dichos artículos no se refieren a lo ocurrido en el terreno de juego durante un partido sino a declaraciones públicas fuera de ellos.

Será en cada caso, no obstante, el Comité de Competición el que decida si las declaraciones a juzgar estuvieran amparadas en la libertad de expresión o, por el contrario, constituyen infracción disciplinaria y si esta es grave o leve.