Un despliegue coreografiado al milímetro marcó el paso de Jennifer Lopez en el Estadio Nuevo Mirandilla de Cádiz. La estrella estadounidense presentó su gira 'Up all night' como parte del ciclo 'Cádiz Music Stadium', en una cita que combinó música, espectáculo visual y momentos de intensidad variable ante un público entregado, aunque no se ocuparon todas las localidades del recinto.
La actuación comenzó a las 22:30 horas, tras una cuenta atrás dorada y plateada, con JLo emergiendo en escena como una capitana pop. La entrada fue con 'On the floor', un arranque calculado para hacer vibrar desde el primer minuto. Desde ahí, se sucedieron los números con una ejecución precisa, que dejaba poco margen para la improvisación.
Ese guion cerrado se notó en la ausencia de Abraham Mateo. Su presencia se daba por hecha para interpretar 'Se acabó el amor', pero el espectáculo no dejó espacio para colaboraciones espontáneas. La estructura fue casi un calco del concierto que ofreció días antes en Pontevedra. Incluso los mismos gestos y secuencias, como el guiño flamenco y uso del mantón de Manila en 'Ain't it funny' o la emoción controlada en 'Gracias a la vida', marcaron un show diseñado al detalle.
Durante la noche, la artista alternó el inglés con el español. "Estoy muy feliz de estar aquí con ustedes, Cádiz", dijo al público, que respondió con entusiasmo. Sin embargo, hubo tramos en los que la conexión pareció diluirse. El ambiente fluctuó: entre momentos algo fríos y otros vibrantes, como el medley que enlazó varios de sus éxitos o el cierre apoteósico con 'El anillo', donde las gradas se levantaron y miles corearon "¿El anillo pa cuándo?" al salir del estadio.
JLo cambió varias veces de vestuario. Uno de los giros más impactantes fue su transformación a cuero y actitud rockera, en una versión con guiños a 'We Will Rock You' de Queen. También hubo espacio para la emoción, cuando recordó que tuvo que cancelar su gira anterior por "un verano muy malo" junto a sus hijos.
A nivel técnico, el espectáculo mantuvo una factura brillante y coreografías impecables, aunque en varios temas la artista se apoyó notablemente en sus coristas, que por momentos eclipsaron su propia voz.
El cierre llegó con 'El anillo', tras pasar por éxitos como 'Save me tonight', 'Qué hiciste', 'Waiting for tonight', 'Let's Get Loud' y 'Dance again'. Pese a las variaciones en la intensidad del ambiente, la cita dejó un recuerdo imborrable para quienes se dieron cita en Cádiz: ver a Jennifer Lopez en directo es, sin duda, una de esas experiencias que se viven solo una vez.