Jennifer López atracó en Cádiz con su gira 'This Is Me... Now' y convirtió el estadio Nuevo Mirandilla en un viaje escénico lleno de ritmo, emoción y guiños personales. Con gorro de marinera y paso firme, arrancó un espectáculo dividido en cuatro actos donde no faltaron los visuales contundentes, las coreografías milimétricas y varios momentos de cercanía con el público.
Unas 10.000 personas marcaron el pulso de la noche, por debajo de los registros de Pontevedra, pero entregadas desde el primer beat. Aunque los huecos en el fondo norte, preferencia y tribuna del estadio eran evidentes, el ambiente no se resintió: la grada respondió con gritos, móviles en alto y ovaciones a cada giro del show.